En esta reflexión, de recuentos para Demián, los cuentos que contaba mi analista, Jorge Bucay nos entrega la diferencia entre el egoísmo que pudiéramos bien-utilizar en pro de nuestra autoestima, y el llegar a ser mezquinos.
" Cuando nos sentimos tan necesitados que no hay espacio para otros, cuando nos creemos tan merecedores, que no podemos ver más lejos de nuestro ombligo, cuando nos imaginamos tan maravillosos que no concebimos otra posibilidad que no sea poseer lo deseado, entonces muchas veces la vanidad, la miseria, la necesidad, la estupidez, nos vuelven mezquinos. No egoístas. ¡MEZ-QUI-NOS!".