Ante tantas expectativas, tanta presión por alcanzar lo que otros quieren para nosotros. Ando en busca de mi verdad, de tu propia verdad; esa única, personal e intransferible. De aquello que queremos cada uno de nosotros sin juicios ni expectativas ajenas, sin límites que no nos pertenecen.
Quisiera crear este espacio donde poder reducir el ritmo acelerado del día a día. Un lugar que percibas como seguro, donde no te sientas juzgado y podamos reflexionar juntos para que encuentres, más bien te (re)encuentres, con aquello que tan sólo tú deseas de verdad.
¿Te quedas conmigo mientras vamos aprendiendo por el camino? Porque todos en algún momento perdemos el rumbo y no hay nada como sentirse acompañado.