Algunas de las formas de actuar de los niños con este trastorno pueden estar asociadas a la falta de atención, la impulsividad y a un estado continuo movimiento aunque no podemos decir que sea ninguna de ellas definitoria. Ante la sospecha de que lo fuera, es necesario hacerle un diagnóstico serio para poderle ayudar si sufre este trastorno, y para no ponerle una etiqueta si no lo tiene.