Cuando era adolescente y soñaba con ser escritora, me imaginaba sentada en una mesa con vistas al mar ideando esa historia increíble que me permitiría vivir mi sueño. Idear una historia es algo maravilloso porque, a diferencia de ser lector, el escritor decide cómo va a ocurrir y por lo tanto el placer es máximo. El acto de recrear es increíble… pero es difícil. Los escritores empiezan escribiendo cuentos porque el cuento tiene algo que no tiene una novela y es que permite contar tu historia en un rato y de una sentada. No hay que fijarse en detalles, recreaciones ni deliberaciones… es sólo la historia desnuda.
Enlace del curso:
http://www.trebolarium.com/producto/aprende-a-escribir-tu-primera-novela/