Al disolverse su grupo, Wham!, George Michale se encontraba sólo a ante sus miedos y frente al éxito, pero tenía un arma potente, su enorme talento. Amor, sexo, fama, depresión, todo ello salpicó la carrera en solitario de Michael, la cual le llevó al Olimpo de la música antes de su inesperada muerte. Este es el final de la historia del eterno sex symbol.