En pocos meses vence el plazo para que todos los fabricantes de motos estén obligados a cumplir la normativa europea Euro5 plus, sin la cual no podrá matricularse ningún vehículo. Prácticamente la totalidad del mercado de la moto de trial (y offroad) está en jaque, pendientes de una nueva moratoria que alargue la agonía, pero en el fondo, más pronto que tarde, la norma tardará en llegar.
Esto representa un reto para fabricantes de motos, ingenieros y suministradores, que deberán cumplir las premisas (veremos a costa de qué) manteniendo prestaciones en la medida de lo posible. La otra gran opción, es que las motos offroad, si no entran en un marco regulatorio diferente, acaben comercializándose como vehículos no aptos para la circulación y un uso restringido en áreas o competiciones.
Analizamos estos puntos clave junto a Jorge Rodriguez, buen amigo, experto en la materia y empresario.