El Diavolo no consigue capitalizar sus mínimas acciones de ataque y regresa a casa con una derrota que, si bien hace daño, deja abierta la posibilidad de clasificar a octavos de Champions League en el partido de vuelta en San Siro. El cambio de mentalidad se ha convertido en la batalla personal de Conceição, quien parece no poder llegar a todos los jugadores, perdiendo el partido más por falta de actitud que de fútbol.