TRANSFIGURADO.
Tenía en las manos la tristeza,
la voz del viento en su perfume de furias
esquivando violencias y aventuras
venidas y traídas desde el tiempo.
.
Fueron resortes de historias hacía mil siglos
recorriendo las curvas de los cielos
pisando los esquivos desniveles
de otras creaciones nacidas de cavernas.
.
Y vinieron con él desde allá lejos
llevando de la mano a aquellos sabios
Iluminando arenas de desiertos
apagando la luz de las estrellas.
.
Decía que era fácil la mañana,
dar todo por todos dando su sangre,
ofreciendo en las manos vino añejo
para lavar la culpa y el vinagre.
.
Limpió la cara con el agua de la herida su pecho
y volvió a amanecer transfigurado
que pena hubiera sido que lo hiciera
por cualquiera que no fueran los humanos.
.
Nunca se fue ha estado entre nosotros
desde que vino de aquella nebulosa,
los pueblos ciegos no ven lo que no quieren
y su voz la encuentras en las cosas,
en nuestro mar, en el cielo, en la flor y la palabra
que esperas siempre como la solución
de todos los problemas.
Es la energía traída de los dioses
ya repartida por todos los planetas.
Chema Muñoz. ©