“Hoy día una gran cantidad de personas aun dentro de la iglesia han renunciado a su destino en Cristo, su historia se ha convertido en un lastre que muchas veces les impide vivir en victoria ya que para ellos, no existe nada que les permita aspirar a aquello que Dios les ha prometido, ya que para muchos de ellos la culpa pesa más que la libertad que Dios les quiere dar.”