Cuando recibes a Cristo Jesús como tu Rey y Salvador, empiezas a cambiar tu manera de pensar y así tu manera de vivir será diferente bajo los principios de Dios, guiados bajo el espíritu santo en justicia, bondad y verdad.
Cuando recibes a Cristo Jesús como tu Rey y Salvador, empiezas a cambiar tu manera de pensar y así tu manera de vivir será diferente bajo los principios de Dios, guiados bajo el espíritu santo en justicia, bondad y verdad.