TU SOMBRA EN EL AGUA
Me gusta entre los juncos
adivinar tu estirpe a través
del contorno de tu sombra en el agua.
Adoro tus enaguas al abrazo del sol,
el brillo de tu pelo rozando las cenizas
del fuego que la tarde da al morir el día.
Sufro esa alegría que contonea tu cuerpo,
me hundo, me sostengo sin respirar siquiera
pensando en la alameda
donde amamos unidos horas interminables
durmiendo en un segundo.
Tu mano desdibuja las ondas que en mi piel
configuras al roce de tu mano en mi mano,
estremeces así todos mis sentimientos
y así se me adormecen los besos prometidos.
Tu sonrisa es el eco
de la canción del viento,
tu boca el pavimento donde deseo morir,
tu mirada me abre a todo el firmamento,
la creencia de ser, de estar y de vivir en ti.
¡ Que mentira es la vida !
no se vive un momento sin pensar en amar.
La raza es consecuencia a resulta de un beso,
el beso que te engendra,
que rompe los lamentos de los duelos de amor,
que separa tu sexo del volcán que se nace
a la muerte del mío huyendo en la distancia.
Nazcamos como el fénix nuevamente en el lecho,
me mata tu recuerdo
y te veo venir entre sombras de llantos,
me lloran los momentos que tuvimos en ti
Y se desvanecieron durmiéndose en la espera
soñando la quimera de volverte a nacer,
de volverte a tener quizá por vez primera.
El recuerdo es un sueño, acaricia la estela
cuando se desvanece la palabra primera
de la creación del mundo,
el mundo que renace a través del contorno
de tu sombra en el agua cuando se balancea
al amor de tu aliento.
Chema Muñoz©