Tu Tiempo con el Número Uno. 5ª temporada, 23 de agosto. Es solo por gracia.
Efesios 2:1-5 NTV: Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia y sus muchos pecados. [2] Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo -el líder de los poderes del mundo invisible-, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a obedecer a Dios. [3] Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás. [4] Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto [5] que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)
Cuando no tenemos la presencia de Dios en nuestras vidas, no nos dedicamos a conocer a Dios, aprendemos a vivir nuestras vidas independientemente de Dios, y entonces nos damos mañas para aguantar, triunfar, trabajar y sobrevivir en este mundo caído, y sin tener otro recurso, andamos según el que gobierna las tinieblas, haciendo nuestra voluntad y completamente apartados de buscar la dirección de Dios para vivir.
Todas estas acciones, sin demora, traerán desdicha, frustración, soledad, peleas, divisiones, ambición, lujuria, divorcios, destrucción del hogar y muchas cosas más, como fruto de aprender a vivir la vida independientemente de la voluntad de Dios.
Por eso el verso nos recuerda la necesidad imperiosa que tenemos de entender cómo se vive la vida a la manera de Dios, pues el verso lo dice: "Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto [5] que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)"
En Cristo todas estas realidades serán posibles en nuestra vida, si nos dedicamos a conocer la voluntad de Dios y a aplicar lo que su palabra dice, respecto de nuestras relaciones, de nuestra manera de ser y de pensar y sobre todo de nuestras maneras de ser y de existir en la vida real.
Termina el verso de Efesios diciendo: (Efesios 2:8-10 NTV) "Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. [9] La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. [10] Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás."
Vamos a orar.
Perdóname Señor y hazme nuevo, pues cada día reconozco que sin ti no es posible lograrlo. Te entrego mi orgullo y mi terquedad, mi carácter y mi negligencia y te ruego que me permitas hacer nada más que tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.