La rutina por instantes nos impide ver, agradecer y disfrutar el día que estamos viviendo. Diana Pau, una emprendedora apasionada por el desarrollo humano, despega hoy con nosotros para compartirnos su gran historia. Y cómo a partir de una turbulencia, Dios y la vida le brindaron una segunda oportunidad para encontrar su propósito y servir a otros para que también lo hagan.