Bueno o malo, arriba o abajo, derecha o izquierda, negativo o positivo. Pensamos que estamos en un mundo dual, que todo se debe contrastar y etiquetar para poder ordenar nuestros pensamientos, a las personas y situaciones, para poder tener un "orden de las cosas" Si bien esto nos hace funcionales, no es la única manera de vivir, sobre todo cuando hablamos de emociones y de espiritualidad.