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El placer que de contemplar la naturaleza le da al hombre el sosiego que necesita, tener bosques urbanos en las ciudades son una forma de perpetuar el bienestar común y cuidar la diversidad.
oy en día, alrededor de tres cuartas partes de la
población a nivel mundial vive en ambientes urbanos
que frecuentemente se visualizan sólo
como construcciones y estructuras; esto en términos
ecológicos se denomina “desiertos de asfalto”. Esta situación
exige que se modifique la visión que se tiene de lo
que son las ciudades, y se reevalúen y planifiquen en forma
adecuada sus zonas arboladas. Por ello es imprescindible
lograr que los gobiernos y sistemas educativos
enfaticen la trascendencia de tener vegetación en los ambientes
urbanos, no sólo por cuestiones recreativas y
decorativas, sino por la importancia de los servicios ambientales
que ofrecen a las ciudades, manteniendo árboles
y bosques urbanos con un buen estado de salud.
Los bosques urbanos son significativos por los muchos
beneficios que proporcionan a las personas en
particular, como la sensación de bienestar al estar expuesto
a áreas verdes, y a la sociedad en general, como la
reducción de las “islas de calor” (zonas de temperatura
alta dentro de las ciudades). Si bien algunos beneficios
pueden cuantificarse, como el valor económico de una
propiedad por la presencia de un árbol de buen tamaño
y forma, otros son difíciles de medir en términos numé-
ricos, como el hecho de que las áreas verdes contribuyen
a mejorar la condición física, biológica, psicológica
y social de individuos o comunidades.
Aunque el concepto ‘áreas verdes’ considera bosques,
plazas, parques, jardines, barrancas y zonas verdes,
hay una diferencia entre parques y jardines –áreas
conformadas por diversos tipos de vegetación como
árboles, arbustos, flores, o pastos, en su mayoría dise-
ñados por el hombre–, y bosques y barrancas –áreas
con vegetación generalmente nativa, localizadas estas
últimas en una depresión accidentada de terreno–. En
general, la diferencia fundamental entre un bosque urbano
y un parque o jardín, es la escala, la diversidad de
especies, y la influencia del hombre. Los bosques urbanos
según Robert W. Miller –profesor emérito especialista
en bosques urbanos de la Universidad de Wisconsin,
EE.UU.– se definen como la suma de toda la vegetación
arbórea y asociada, dentro y alrededor de establecimientos
urbanos, variando desde comunidades rurales
hasta grandes áreas metropolitanas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda
tener una extensión de 9 a 12 m2 de áreas
verdes por habitante en los centros urbanos, para garantizar
una buena calidad de vida. Considerando
esto, casi ninguna ciudad de nuestro país cumple
con este requerimiento, por lo que es indispensable
crear áreas verdes dentro y cerca de las ciudades.
La condición y establecimiento de los bosques urbanos
Tomás Martínez-Trinidad
Postgrado Forestal
Colegio de Postgraduados
Fuente: http://www.isahispana.com/treecare/resources/Bos_urb_Esp_2011.pdf
Juan Gonzalo Angel Restrepo
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