El Día Mundial de la Libertad de Prensa fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, en cumplimiento de una recomendación aprobada en la 26ª reunión de la Conferencia General de la UNESCO en 1991.
Esto, a su vez, fue una respuesta a un llamamiento de los periodistas africanos que en 1991 elaboraron la histórica Declaración de Windhoek sobre el pluralismo y la independencia de los medios de comunicación.
La #libertaddeprensa y la libertad de expresión constituyen el núcleo del mandato de la UNESCO, quien considera que estas libertades permiten el entendimiento mutuo para construir una paz sostenible.