En el año 2001, como una forma de recordar y renovar ese compromiso a nivel mundial, la Organización de las Naciones Unidas, estableció el 10 de noviembre como el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo.
Es importante señalar que la ciencia está presente en casi todos los aspectos de nuestra vida. Por ello se busca, a través de este día, que todos los países trabajen en conjunto para hacer de la ciencia un medio que ayude a las naciones a desarrollarse y a garantizar la paz, estableciendo como prioridad enfocar las herramientas para atender las necesidades humanas, el medio ambiente, el desarrollo sostenible, la enseñanza científica y colocarla al servicio de la armonía y la solución de conflictos.