El pasado 6 de junio de 2021 los miembros del G-7 firmaron un acuerdo para homologar prácticas impositivas que con el pasar de los años se volverán el estándar internacional en esta materia.
El acuerdo se divide en dos bloques temáticos llamados pilares. El primero de ellos grava a las compañías en los lugares donde operan y no donde estas fijan su domicilio corporativo. El segundo pilar, fija una tasa de impuestos corporativos a nivel global del 15 por ciento. Con este acuerdo comienza una ronda de consultas que pretende nivelar el campo de juego comercial a nivel mundial.