Un alma en Cristo https://unalmaencristo.my.canva.site/redessociales 🎧 Audio 39 📘 Libro I Un alma en Cristo 22 de diciembre de 1984 La pequeñez de mi hija es algo que me complace enormemente. Hacerte sentir tu nada es el juego de tu Dios para que el alma se rinda desvalida ante el Rey del Universo. ¡Pobres hombres que se tienen por tan importantes! Ellos creen que se pueden valer solos, pero Yo soy un Dios justo y me complazco en demostrarles que sin Mí no son nada. Y no es que Yo quiera hacerles sufrir, es que ellos no me reconocen. Achacan todas sus glorias a su valor o a la casualidad; no dejan sitio para Mí. Por ello, cuando una alma se me rinde, lo primero que hago es demostrarle su pequeñez y, a lo largo de su existencia, no dejo de recordárselo. Pero no lo hago por placer, más bien es para que confíe en Mí, ponga su alma en mis manos, me pida con extrema confianza... porque Yo estoy siempre dispuesto a dar todo aquello que conviene a su alma y mantenerla en la humildad y la pequeñez, que son la señal de un alma santa.
Por eso, hija mía muy querida, me complazco en hacerte sentir tu poco valor. No temas. Cuando tú dices: «No adelanto, más bien retrocedo», no es cierto. No retrocedes; es que no habías adelantado, estabas en una postura falsa y yo te pongo en tu justo lugar. Prefiero que tus pasos sean cortos, pero seguros: sin vacilación, sin miedo ¡seguros! Para ello hay que corregir, rectificar. Hay que sufrir, con la esperanza puesta en Dios y estar dispuesta a seguir adelante. No temas, Yo amo mucho tu debilidad. Este conocimiento de tu nada te hace más hija de Dios. Por ello, y por todo lo que te he dado, te digo: quiero tu confianza, tu amor, tus pensamientos y tu afecto. Que tu alma vibre de amor por Mí, a través de Mí, por las almas. Con ellas, que son como aureolas de amor, te ofrezco al Padre; tu vida se consuma en mi presencia y Yo soy tu único consuelo. 𝑮𝒓𝒖𝒑𝒐 𝑴𝒂𝒓í𝒂 𝑨𝒖𝒙𝒊𝒍𝒊𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂 (1984). 𝑼𝒏 𝒂𝒍𝒎𝒂 𝒆𝒏 𝑪𝒓𝒊𝒔𝒕𝒐. 𝑳𝒊𝒃𝒓𝒐 𝑰