Al reconocer la voz de Pedro, de alegría no abrió la puerta, sino que corrió adentro y anunció que Pedro estaba a la puerta. «¡Estás loca!», le dijeron ellos. Pero ella insistía en que así era. Y ellos decían: «Es su ángel».
Pero Pedro continuaba llamando; y cuando ellos abrieron, lo vieron y se asombraron.
Hechos 12:14-16