El vértigo vuelve. No por lo que fue, sino por lo que será.
Queda camino que andar. Contigo o sin ti.
En la madrugada o al anochecer. Con café, con una copa. Sediento o saciado.
Con fuerzas o agotado.
Hoy se acaba. Que tristeza.
Más de 1000 cafés al amanecer. Una vida, la mía, en una taza.
Hoy se acaba, para volver a empezar. Que alegría.
Con los ojos doloridos. Hasta el infinito y más allá. Siempre.