En este fragmento de Crónicas Bárbaras, Pedro Herrero explica cómo las comparecencias parlamentarias han dejado de ser un mecanismo de control al Ejecutivo para convertirse en un teatro de propaganda del Gobierno de Pedro Sánchez.
Lo que antes era fiscalización, hoy es escenografía. Lo que era democracia deliberativa, ahora es marketing político en directo.
Herrero analiza cómo el presidente utiliza cada comparecencia para repetir su relato, evitar preguntas incómodas y transformar el Congreso en un plató gubernamental donde las respuestas importan menos que el titular final.
Mientras tanto, Alberto Núñez Feijóo denuncia el uso partidista de las instituciones, consciente de que la oposición está atrapada en un marco diseñado para neutralizar cualquier crítica.
El vídeo profundiza también en el papel de Santiago Abascal, cuya presencia en la Cámara refuerza el clima de confrontación y permite al Gobierno presentarse como víctima de una oposición extrema, consolidando así su narrativa emocional.
Pedro Herrero expone con claridad que la política parlamentaria se ha degradado hasta convertirse en una simulación: intervenciones sin debate, réplicas sin intención de convencer y discursos diseñados exclusivamente para redes sociales y titulares amables.
El Congreso ya no controla: asiente.
La oposición ya no propone: reacciona.
Y el Gobierno ya no se somete a escrutinio: se autopromociona.
Una pieza contundente sobre el deterioro institucional, la manipulación del lenguaje y la transformación de la democracia en un decorado.