¿Por qué la ira nunca está justificada?
La ira nunca tiene fundamento por tres razones principales:
1. Es una interpretación, no un hecho: No te enojas por lo que sucede, sino por el significado que tú le das a lo que sucede
2. Se basa en una mentira: La ira asume que la separación es real y que alguien puede quitarte algo, pero en la realidad de Dios, nada puede herir a Su Hijo ni alterar Su paz
3. No ha sucedido nada real: Desde la perspectiva de la Expiación, la separación nunca ocurrió de verdad; por lo tanto, no hay pecado real que castigar ni nada que justifique atacar a un hermano que es uno contigo
Recuerda que cada vez que eliges perdonar en lugar de atacar, estás eligiendo ser feliz en lugar de tener razón