En este episodio del devocional Un día a la vez, titulado No todo sacrificio es por pecado, exploramos Levítico 2 y 3. El versículo base, Levítico 2:1, introduce la ofrenda de cereal, un sacrificio sin sangre hecho con flor de harina, que representa gratitud por las provisiones diarias. Junto con el sacrificio de paz, donde Dios, el sacerdote y la familia compartían una comida, estos pasajes revelan que Dios no solo busca nuestro arrepentimiento, sino también nuestra gratitud y desea una relación de comunión íntima con nosotros. Nos invita a una mesa compartida, anticipando la relación plena que tenemos en Cristo. Este es un devocional de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.