En el episodio de hoy, vemos las consecuencias de la elección de Lot al establecerse en Sodoma, que lo lleva al cautiverio tras una guerra de reyes. Abraham lo rescata y, a su regreso victorioso, se encuentra con la figura misteriosa de Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, quien lo bendice con pan y vino, como registra Génesis 14:18-19. Este encuentro no es un detalle menor; el Nuevo Testamento revela que Melquisedec es una sombra de Cristo, anunciando un sacerdocio eterno y superior, no basado en linaje humano. La fe genuina, como la de Abraham, se inclina ante este sacerdote mayor. Nuestro acceso a Dios está mediado únicamente por Jesús, nuestro Rey de paz y sacerdote para siempre. Este es un devocional de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.