A este nivel hemos llegado en España. Ya decía Clara Campoamor y la hemos citado aquí alguna vez: si en una situación de debilidad parlamentaria dejas entrar en tu gobierno a los totalitarios, ten por seguro que ese no será ya tu gobierno, sino el de ellos. Sánchez llegó al gobierno de la mano de los comunistas, que impregnan su odio en todas las instituciones. Y se ha mantenido en él pactando con golpistas, ladrones y criminales. Si ha sido capaz de tratar a un terrorista como hombre de paz, si permite que se homenajee a asesinos de hombres, mujeres y niños destripados, si indulta a golpistas racistas y a ladrones que usan el dinero de los parados para comprar votos, ¿a quién le puede extrañar que permanezca impasible y defienda a una ministra que un día justifica la pederastia y al otro saca una Ley que pone en la calle a violadores de mujeres y niños?