La obediencia es mejor que los sacrificios y el prestar atención es mejor que la grosura de los carneros. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestro propio destino y felicidad.
La obediencia es mejor que los sacrificios y el prestar atención es mejor que la grosura de los carneros. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestro propio destino y felicidad.