Sentía la apremiante necesidad de hacer ese regalo. Las épocas navideñas nunca han sido de mi agrado, pues la gente pierde el espíritu de convivencia y hasta se vuelve insolente, por la presión mercantilista de esos días. Pero este era un caso especial, Aurelio y yo fuimos amigos durante nuestra infancia y los primeros años de nuestra juventud, hasta que acudimos a la Universidad y cada uno fue tomando su rumbo por la vida. Pero ahora, había vuelto a saber de él y, quería hacerle un regalo.