Juan Salvo “El Eternauta”, luego de su viaje en el tiempo, descubre estar otra vez en el ‘55, en Vicente López, a pocas cuadras de su domicilio, antes de la “nevada mortal”, el “bombardeo atómico a Buenos Aires” y la entrega de los países periféricos, al invasor extraterrestre, por parte de las potencias subsistentes.
El guionista, devenido en “personaje”, mientras lo ve correr hacia su casa (donde espera encontrar familia y afectos), tras la tragedia vivida y con la esperanza de “empezar de nuevo”, se pregunta: ¿será posible?