Cada uno de nosotros tiene motivos suficientes para ser feliz, pero si eso no está sucediendo, es tiempo de regresar a nuestro pensamiento y a nuestra divinidad.
Toda pérdida lleva un duelo y este duelo a su vez dolor, este ritual nos permite despedirnos de una forma sana de nuestros seres queridos ya fallecidos, especialmente en esta época de Pandemia.