“Es muy poco, Señor, lo que puedo ofrecer, pero aquí me tienes para lo que me necesites porque sé que si yo hago mi parte, tú harás la tuya. Yo puedo poco, pero tú haces lo imposible. Gracias por considerarme digna/o de tu redil. Gracias por poner en mí el querer y el hacer. Quiero que todos los que están a mi alrededor puedan conocer cuán ancho, largo y profundo es tu amor. Amén.”