de José es de sanación interior. Él en su inocencia contó sus sueños a sus
hermanos, que tenían envidia por ser el favorito de su padre, en vez de
recibirlo y apoyarlo lo que obtuvo fue odio y rencor al punto de querer matarlo
y terminar vendiéndolo como esclavo. Luego lo meten preso injustamente, pero
gracias a su estadía en la cárcel, el Faraón lo conoció y lo bendijo dándole
poder sobre Egipto. Todo lo que perdió le fue devuelto con creces. Sin embargo,
aún le faltaba sanar su pasado y al reencontrarse con sus hermanos tuvo esa
oportunidad. No fue fácil para él. É lloró, intento ponerlos en aprietos, pero
al final pudo ver más allá del dolor y el ego, comprendió que todo sucedió por
disposición de Dios para él poder salvar a su familia de la hambruna que había
en el mundo en ese momento.
el ataque espiritual y material a la familia es cada vez más evidente. Quieren
intercambiar los roles masculinos y femeninos, hiper sexualizar a los niños,
matar a los concebidos, desmoralizar a los hombres, en fin, vivimos en un mundo
de caos, pero en medio de esa oscuridad brilla más fuerte la luz de los que no
caen en la trampa y si nos unimos y mantenemos firmes en la oración y con el
ejemplo podremos vence, porque Cristo está con nosotros. Con él vencemos
ciclo del odio, sana tu corazón y sé una bendición para tu familia. Si no
puedes solo busca ayuda porque perder esta batalla es un lujo que no te puedes
dar. Ora, planifica y actúa.
” Señor, gracias por mis raíces familiares: te
pido que bendigas a mis padres, mis abuelos, tíos, primos y todas las
generaciones pasadas, presentes y futuras. Quiero ser un puente de salvación
para los míos como José. Dame sabiduría, paciencia y creatividad para llevar y
mantener mi familia en tu gracia. Gracias por sanarnos, liberarnos y salvarnos.