Hermanos y hermanas: Este domingo la liturgia nos ofrece puntos de reflexión sobre la vida eterna, que no es una versión mejorado de la buena vida terrenal. Es ver a Dios tal cual es y participar de su felicidad. Por ello debemos preparamos para llegar a la vida eterna viviendo los valores del amor, la paz, la alegría y la unión con Dios y los hermanos.