
Sign up to save your podcasts
Or


Ser mamá a veces se siente como vivir en dos mundos a la vez. En uno, tu hijo te mira con esa ilusión de que juegues con él. En el otro, tu mente está corriendo una lista interminable de cosas que tienes que resolver: la ropa, la comida, el trabajo, la casa, todo. 🧺😮💨 Y cuando intentas jugar, no siempre puedes desconectar. Te sientes dividida. Te frustra no poder estar presente. Y después llega la culpa… esa sensación incómoda de “debí haberlo hecho mejor”. 😔
En este episodio hablamos de esa lucha interna que muchas veces cargamos en silencio. De cómo el estrés del día a día invade hasta los momentos que más queremos disfrutar. De lo fácil que es sentirnos malas madres cuando en realidad estamos haciendo lo mejor que podemos con lo que tenemos.
También exploramos formas sencillas de integrar a nuestros hijos en las tareas del hogar para que no todo recaiga sobre nosotras, y para que esos momentos se conviertan en oportunidades de conexión en vez de presión. Y, sobre todo, hablamos de la importancia de tratarnos con más compasión. De entender que no podemos con todo, que sentirnos sobrepasadas no nos hace menos, y que hay espacio para ajustar, respirar y empezar de nuevo. 🫶🏽
Un episodio honesto, vulnerable y necesario para todas las que han sentido culpa, cansancio o esa mezcla rara entre amar con todo el corazón y estar agotada al mismo tiempo. Aquí no estamos para juzgarnos… estamos para acompañarnos. ✨
By Está de MadreSer mamá a veces se siente como vivir en dos mundos a la vez. En uno, tu hijo te mira con esa ilusión de que juegues con él. En el otro, tu mente está corriendo una lista interminable de cosas que tienes que resolver: la ropa, la comida, el trabajo, la casa, todo. 🧺😮💨 Y cuando intentas jugar, no siempre puedes desconectar. Te sientes dividida. Te frustra no poder estar presente. Y después llega la culpa… esa sensación incómoda de “debí haberlo hecho mejor”. 😔
En este episodio hablamos de esa lucha interna que muchas veces cargamos en silencio. De cómo el estrés del día a día invade hasta los momentos que más queremos disfrutar. De lo fácil que es sentirnos malas madres cuando en realidad estamos haciendo lo mejor que podemos con lo que tenemos.
También exploramos formas sencillas de integrar a nuestros hijos en las tareas del hogar para que no todo recaiga sobre nosotras, y para que esos momentos se conviertan en oportunidades de conexión en vez de presión. Y, sobre todo, hablamos de la importancia de tratarnos con más compasión. De entender que no podemos con todo, que sentirnos sobrepasadas no nos hace menos, y que hay espacio para ajustar, respirar y empezar de nuevo. 🫶🏽
Un episodio honesto, vulnerable y necesario para todas las que han sentido culpa, cansancio o esa mezcla rara entre amar con todo el corazón y estar agotada al mismo tiempo. Aquí no estamos para juzgarnos… estamos para acompañarnos. ✨