La Muerte de Cristo ha arrastrado a todo el universo a la muerte y así, con la Resurrección se comienza el principio de una Nueva Creación. La muerte ya no aniquila, sino que solo es un descanso para la Gran Resurrección.
La Muerte de Cristo ha arrastrado a todo el universo a la muerte y así, con la Resurrección se comienza el principio de una Nueva Creación. La muerte ya no aniquila, sino que solo es un descanso para la Gran Resurrección.