Un espacio para caminar con Jesús
Tips para discernir la realidad
Lunes 23 de febrero de 2026
Por: Antonio Pérez Esclarín
Ayunar de palabras hirientes
Es urgente que en Venezuela, si queremos superar los desencuentros y enfrentamientos y vivir de un modo más humano y fraternal, trabajemos todos en la recuperación de los valores esenciales y de las normas fundamentales de convivencia, que hemos ido perdiendo aceleradamente. Entre ellos, los saludos amables y cariñosos, el respeto, la paciencia, la discreción, la honradez, la responsabilidad.
No podemos permitir que se siga imponiendo en conversaciones y en redes el lenguaje ofensivo, vulgar y de mal gusto. De numerosas bocas y dedos brota un lenguaje duro, amenazador e implacable, que denota la agresividad de la violencia que habita en el corazón de las personas. Si de la abundancia del corazón habla la boca, solo si tenemos el corazón habitado por la paz, el respeto y la bondad, nuestra boca pronunciará palabras positivas, cariñosas, animosas, que construyen puentes y posibilitan el reencuentro y la reconciliación.
Sería conveniente que en esta cuaresma nos propusiéramos seriamente de salvar el corazón y desarmar la palabra, para ayunar de toda palabra ofensiva o hirente y pronunciar solo palabras animosas, positivas, sanadoras.
Con Tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.