A tu vida y a la mía Dios nunca llega tarde o a destiempo, porque él es Dios eterno, y ese Dios eterno siempre llega a tiempo con sus promesas para ejercitar en nosotros su misericordia.
A tu vida y a la mía Dios nunca llega tarde o a destiempo, porque él es Dios eterno, y ese Dios eterno siempre llega a tiempo con sus promesas para ejercitar en nosotros su misericordia.