La sabiduría, según Dios, no se trata tanto del intelecto, sino más bien de la manera de vivir; es un estilo de vida que agrada a Dios y bendice la vida de otros.
La sabiduría, según Dios, no se trata tanto del intelecto, sino más bien de la manera de vivir; es un estilo de vida que agrada a Dios y bendice la vida de otros.