Todos los idiomas y dialectos tienen muchas palabras, muchos giros coloquiales, muchos refranes con los cuales nos podemos expresar. El habla humana es muy enriquecedora, aporta bastante. Nos ayuda a vivir, a sentir infinidad de sensaciones a lo largo de nuestro día a día. El habla humana es muy poderosa para expresar mucho o simplemente no decir nada. A nuestro interlocutor-ra le podremos comunicar con una o cien palabras mucho o poco. Podemos transmirle multitud de sentimientos y de sensaciones. En este rasgo nos diferenciamos palpablemente de otros seres vivos que pueblan el Planeta Tierra. De las palabras se aprende, se disfruta, se sufre al escucharlas, al pronunciarlas, al sentirlas. Con las palabras podemos realizar infinidad de juegos. Por ejemplo "los juegos de palabras". Las mismas las podemos ordenar o no. Esto lo ha hecho maravillosamente bien Enric Vall Comallonga- un genial y fabuloso escritor- en un libro hermoso al que le ha llamado "UNAS CIEN PALABRAS". Un título muy sugestivo, muy atrayente, muy original. Le ha editado y publicado la excerlente Celebre Editorial. En "UNAS CIEN PALABRAS" hay un sin fin de vocablos, de voces aparentemente colocadas al albur, pero que expresan una característica muy sobresaliente de Enric Vall Comallonga: su libertad, para que el lector no empiece cronológicamente desde el principio hasta el final sino por donde desee el mismo. Enric Vall Comallonga proyecta su libertad su generosidad a los lectores para que escojan la voz que más le seduce. Esto puede ser en forma de poema, de prosa en verso o simplemente en prosa. Por otra parte hay varias señas de identidad que me han atraido de "UNAS CIEN PALABRAS" es esa entera libertad de la que les hablo, su originalidad al expresar sus sentimientos, su intimismo y por ende su profundidad del corazón, del espíritu de Enric Vall Comallonga. La naturalidad, la espontaneidad y el realismo. La maravillosa combinación, conjunción de todo esto con la poesía, la prosa en verso y el relato. Amén de la perfecta incardinación de las preciosas fotografías que muy excelentemente los-as ilustran una gran parte de esas composiciones literarias. Todo ello hace que "UNAS CIEN PALABRAS" lleguen, calen, atraigan a los lectores. "UNAS CIEN PALABRAS" es en suma un libro atrayente y seductor escrito en un lenguaje muy fácil y por ende muy entendible, cercano, sencillo, muy fácil de asimilar y muy bello. Por eso, "UNAS CIEN PALABRAS" de Enric Vall Comallonga editado y publicado por Celebre Editorial tiene un lugar muy, muy visible en las bardas de los estantes de la biblioteca raddiofónica- sonora, en por supuesto "Letras Encadenadas"