Hace 13 años nació una idea.
No era solo un logo, una marca, ni un proyecto académico.
Era una intuición poderosa:
la certeza de que el diseño también podía sanar, acompañar, transformar,
y que había mucho más allá de lo que se ve.
Desde entonces, DiseñoUNE ha sido un laboratorio de vida.
Un espacio donde el color no solo comunica, cura.
Donde el símbolo no solo representa, activa memorias profundas.
Donde una experiencia educativa puede ser también un ritual de despertar.
Diseñando aulas, rutas, procesos, espacios, silencios, redes, puentes. Sosteniendo con firmeza que el diseño es una forma de amar al mundo conscientemente.
Hemos unido saberes, generaciones, culturas y dimensiones. Desde el Feng Shui hasta la neurociencia. Desde el podcast hasta el aula. Desde la palabra hablada hasta el trazo del mandala.
Y hoy, después de 13 vueltas al sol… no celebramos una empresa, celebramos una forma de ver la vida.
Una que honra la intuición, la belleza, la coherencia y la transformación.
Una que cree que se puede enseñar con el alma, crear con sentido, y vivir sin separar lo profesional de lo espiritual.
Porque en DiseñoUNE diseñar no es solo hacer… es SER.