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Cuando los talibanes tomaron el control del gobierno de Afganistán en 2021, decenas de miles de personas quedaron atrapadas sin posibilidad de escapar. Ciudadanos comunes actuaron con rapidez, incluido un joven que lanzó una campaña en Instagram y recaudó siete millones de dólares para pagar vuelos de evacuación privados. «Dejamos de lado las divisiones políticas —dijo a un medio de comunicación— y nos unimos desde todos los ámbitos para salvar a estas personas». Eligieron comprometerse en la lucha.
No es solo en Afganistán. Desde rascacielos hasta aldeas en todo el mundo, muchos están solos, soportando penas atroces. Pero es impactante ver cómo Dios se ocupa de esos lugares de sufrimiento y desesperanza. En su tiempo y a su manera, «librará al […] afligido que no tuviere quien le socorra» (Salmo 72:12). Y es sorprendente que una de las maneras en que llega la ayuda de Dios es a través de nosotros. El Salmo 72 se refiere tanto a la obra del rey Salomón como a la obra de Dios, y no siempre es fácil distinguir cuál es cuál. Dios es el rescatador, pero nos llama a actuar con Él.
Cuando enfrentamos injusticias o sufrimiento, podemos unirnos a Él, participando directamente en medio del dolor. Podemos seguir a Dios e ir a los lugares donde nadie más está para ayudar.
By Cuando los talibanes tomaron el control del gobierno de Afganistán en 2021, decenas de miles de personas quedaron atrapadas sin posibilidad de escapar. Ciudadanos comunes actuaron con rapidez, incluido un joven que lanzó una campaña en Instagram y recaudó siete millones de dólares para pagar vuelos de evacuación privados. «Dejamos de lado las divisiones políticas —dijo a un medio de comunicación— y nos unimos desde todos los ámbitos para salvar a estas personas». Eligieron comprometerse en la lucha.
No es solo en Afganistán. Desde rascacielos hasta aldeas en todo el mundo, muchos están solos, soportando penas atroces. Pero es impactante ver cómo Dios se ocupa de esos lugares de sufrimiento y desesperanza. En su tiempo y a su manera, «librará al […] afligido que no tuviere quien le socorra» (Salmo 72:12). Y es sorprendente que una de las maneras en que llega la ayuda de Dios es a través de nosotros. El Salmo 72 se refiere tanto a la obra del rey Salomón como a la obra de Dios, y no siempre es fácil distinguir cuál es cuál. Dios es el rescatador, pero nos llama a actuar con Él.
Cuando enfrentamos injusticias o sufrimiento, podemos unirnos a Él, participando directamente en medio del dolor. Podemos seguir a Dios e ir a los lugares donde nadie más está para ayudar.