El partido parecía definido a 10 minutos de que acabara, luego de un penalti marcado por Messi y un tanto de Ángel Di María que parecía el 2-0 definitivo, pero luego de los cambios realizados por Francia el partido tuvo un giro de 180 grados. Se marcó la pena máxima a favor de los franceses y Mbappé no falló y un minuto más tarde, en un contragolpe, venció al Dibu Martínez para el empate que mandó todo a tiempos extras y penaltis. Fue desde los once pasos donde la albiceleste fue perfecta para ser los nuevos campeones del Mundo.