Luis Caputo, ministro de Economía, defendió los créditos hipotecarios y afirmó: “Los hipotecarios son una prioridad por diferentes razones. Una, porque hace a la justicia social”. Y sostuvo: “Nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar treinta años o cuarenta años para ahorrar”.
En un archivo de marzo de 2026, Javier Milei había cuestionado ese concepto durante la apertura de sesiones extraordinarias. “La justicia social es un robo, implica un trato desigual frente a la ley y está precedido de un robo”. Y lanzó: “Manga de ladrones, ¡delincuentes!”.
Caputo también vinculó los créditos hipotecarios con la formalización laboral. “Hoy hay, como saben, casi un 50 % de nuestros trabajadores en la informalidad”. Y explicó que quienes hoy ven el no pago de impuestos como “una suerte de ahorro” podrían encontrar un incentivo para formalizarse y acceder a una vivienda.
El ministro puso como ejemplo un crédito con una cuota mensual de $865.000. “El ingreso neto requerido para acceder a ese crédito […] sería de tres millones cuatrocientos sesenta mil pesos”. Según explicó, “una pareja de jóvenes, con el sueldo de ambos, tendría acceso a este crédito” y podría pasar de pagar un alquiler a pagar la cuota de su propia casa.
Caputo se refirió al escenario electoral y afirmó: “Si gana el kirchnerismo, para el mercado sería volver al infierno. Venezuela sería Disneylandia”. También sostuvo que le asigna “0 % de probabilidad” a que los argentinos elijan volver al pasado.
Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, mantuvo un fuerte cruce con Germán Martínez durante la sesión. Ante los cuestionamientos por el funcionamiento de las comisiones, respondió: “Estudie el reglamento, diputado”.
Martínez contestó: “Baje el dedito, maleducado”, y Menem retrucó: “Conmigo no, diputado Martínez”. Juan Grabois cuestionó las iniciativas impulsadas por el oficialismo y afirmó: “Todas las leyes iguales, todas para los de arriba, todo para el 1 % más rico”. Y lanzó: “Tenés al presidente diciendo que salió el sol mientras llueven soretes”.
Myriam Bregman se refirió al endeudamiento de las familias y afirmó: “Este endeudamiento es una estafa. No hay endeudados, hay estafados”. También apuntó contra Marcos Galperín y los bancos por las tasas y pidió: “Se deben suspender las ejecuciones”.
Alejandro Fantino habló sobre las personas que tienen más de un empleo y afirmó: “Tal vez te tenés que dar cuenta fuera de la caverna que no alcanza con un solo trabajo”. Y comparó la situación con Estados Unidos: “En el mundo se tienen dos trabajos”.
Axel Kicillof cuestionó la reducción del rol del Estado nacional y sostuvo: “No está preparado este país, su Constitución, su historia, para que el Gobierno nacional no exista, para que no te respondan el teléfono”. Y agregó: “Menos todavía para que nos roben los recursos”.
Bill Gates advirtió sobre los riesgos vinculados al rápido desarrollo de la inteligencia artificial. “Estas inteligencias artificiales se han vuelto drásticamente más potentes, incluso más rápido de lo que yo esperaba”. Y mencionó riesgos de “ciberataques, bioterrorismo y problemas psicosociales”, al tiempo que reclamó “una evaluación rigurosa y criterios claros”.