Vivladi nos sumerge en un frío invierno, primero a la intemperie, padeciendo de resbalones involuntarios al queremos trasladar a lugares mas seguros, después nos transporta a la cálida sala del hogar a lado de la chimenea donde podemos disfrutar de la lluvia invernal, después por las hendiduras de la puerta y de las ventanas se filtra el fuerte viento; pese a todo, el invierno nos deja grandes alegrías.