Iosebay Nino se enfrentan a una difícil misión, ver una película que sirve de cierre y colofón a una serie que marcó la adolescencia del segundo, pero que en realidad no la cerró, pero sí y a la vez, también. Una película que gira en torno a un misterio que nosqueda cristalinamente claro desde el primer momento, ¡Y no, no es la ausencia de Francis Lorenzo! (Otro tema que nunca tendrá respuesta).
Una gran propuesta fílmica que se sostiene gracias a la solida interpretación de Antonio Hortelano y sus míticos gritos, una Eva Santolaria que ya no podía disimular no tener 17 años, apuntalados por un Manuel Feijoo Aragón que más buena persona no se puede ser y por un Julián González “El Croquetilla” en un papel por el que Tom Cruise mataría.
Y además, Batista mutando en Jorge Javier Vázquez, reuniones de antiguos alumnos tres años después, ser padre y jugarte la vida en carreras ilegales, publicidad subliminal nada subliminal, mantener una familia con el sueldo de go-go, no poder mantener el equilibrio dentro de un coche, personajes relegados a aparecer en solo una escena y con una frase como mucho, depravados en una galería de arte, depravados en una discoteca, depravados en una fiesta privada, llamarte Paz en dos productos audiovisuales, choques contra tenderetes de altramuces, gente que dice no querer volver a ver a otra...¡y ser consecuente con ello!,y alguna cosa más en... ¡Vamos a Peor!