Ioseba y Nino deciden sin consultar con su comunidad de vecinos abordar a la par una
película y atarla con un fino hilo al tema que realmente les interesa, la personajada
padre que uno se encontraba cuando salía por la noche.
¡Mamarrachos por doquier! Ese debía ser el titulo de la película, y en ella vemos pandillas de todo tipo y condición, lo que menos importa es su gusto por la
delincuencia, sino que nadie les confunda con los que caminan por la calle de al lado, por eso por pantalla se nos presentan gentuza que viste con cintas en el pelo, otros que llevan una camisas hawaianas, otros petos vaqueros, mimos, calvos,gente que no siente vergüenza llevando chaleco y sobreros fucsias, y sobre todo gente que no sabe que para esquivar un autobús hay que echarse a un lado y no correr delante de él.
La frase de Ioseba “¡Todo el mundo quiere ver a Fangoria…Gratis!”
Y además, hostias restallantes, mujeres sin puntería, excusas cuando le entregas a alguien la cartera que se le ha caído al suelo, yonkys en un balancín, ese periodo de tiempo en el cual el gaitero Carlos Núñez fue famoso, rutas suicidas para ver a tu novia o devolverla al hogar en un entorno digno de Double Dragon, alfeizares de ventanas siendo limpiados cuidadosamente, y alguna cosa más en…¡Vamos a Peor!