Cuando la ciencia cruzó un perro y un lobo obteniendo un perrolobo, y posteriormente
un pez y una espada, dando lugar a un pez espada se abrió la veda, las editoriales
comiqueras tuvieron campo abierto para sus mayores locuras. Y si a eso le añadimos
revisitar una serie carpetera patria y noventera, ya te llevas todos los boletos para ganar
la cena en un restaurante vegano cuya especialidad es la lechuga de Chernobil.