“Nosotros creemos que la muerte de Jesucristo es redención y vida nuestra, y su resurrección es también donación de vida eterna para nosotros. Esta esperanza nos llena de alegría, pero no nos suprime el dolor. Podemos llorar, pero es un llanto lleno de esperanza y de que un día veremos a nuestras hermanas”.
Homilía del Padre Rafael en la misa de la mañana, 18 de abril de 2016.