Hace más de tres décadas aterrizaron, en una comarca rural y alejada de cualquier eje y polo creativo de la época, un grupo de visionarios y visionarias cargadas de creatividad, en plena búsqueda de un espacio en el que vivir y en el que crear.
Años de idas y venidas sin desperdicio, tanto de lugares como de componentes, con incendio por medio. Internacionalización de sus trabajos, comer bajo fiado y más peripecias de un grupo de artistas del que, gran parte, se quedaron en Mendialdea, donde han desarrollado sus proyectos de vida tan ligados, en su caso, a lo profesional. Con ustedes, ¡los BEKEREKE!