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Hoy hablamos en mi carta de la importancia de hablar, de hacerlo en voz alta antes de que nos coma el silencio tiquitiqui de la pantalla
Y viajamos hasta O Grove para comernos el tiempo cuando no existe. Olleros tiene un reloj en El Culler de Pau por el que el tiempo no tiene tiempo para pasar.
Tenía yo por aquí tres historias pequeñitas que contarte antes de que se nos escape el verano. Ven, es por aquí.
“Lo que ves en la foto es lo que te queda. No es ni mucho ni poco, es lo que hay. Tener un calendario de este tipo en casa es una forma de ponerle espacio al tiempo”
La gente que corre muy rápido se mueve con muchísima calma cuando vuela. Hay aquí una lección, pero no sé muy bien cual, sobre cómo no hay forma de llegar rápido si vas con prisa.
Recibimos a la primavera en Arcane, un café que ha tomado el control del tiempo en NYC. Si te come la urgencia, aquí no es.
Hola, quiero hablarte hoy de la primavera y de mis uñas de los dedos gordos de los pies. Quiero hablarte del tiempo.
Apunta lo que te va a tocar comer ahora: salt bread (o shio pan), una especie de bollito japonés que tiene todo para ser la próxima tendencia global con el café.
He pasado un mes más fuera que dentro, más lejos de mis rutinas que cuidándolas. Qué falta nos hacen los hábitos para hacer crecer la felicidad que se conjuga en primera persona del plural.
En París hay un bistrot dentro de una enredadera y cerca de una estación. Ve y pide unos huevos mayonesa y un choux farci. Dos platos herederos del respeto por la tradición y los recuerdos.
Lo malo de no cumplir con tu palabra es que el tiempo que pierdes no es el tuyo, es el mío. Nunca fue tan fácil ser una persona de bien: vale con cumplir unos mínimos.
Yuku es la nueva barra japonesa de Madrid. Aquí importa el sabor, claro. Pero no despistes la armonía de las temperaturas de cada bocado. Manu, bienvenido a la ciudad.
Tengo una pregunta para ti: ¿Cómo se esculpe una vena? Fui a Florencia para quedarme mudo y, también, para volver a escribir.
Y ya que habíamos llegado hasta aquí, vamos a cruzar el río para desayunar en un horno en el que hacen cornettos, que no son croissants. Porque son italianos.
He cambiado de móvil y ahora soy Thanos. Borro de las fotos todo aquello que me sobra y, normalmente, lo que me sobra es la gente. No sé qué tal lo ves tú, pero la realidad tiene mal futuro.
Ha abierto Flor en Legazpi, un comedor con vocación de sala de música y paladar vegetal. Tú no lo sabes todavía, pero te encanta el colinabo.
Hoy hablamos del silencio, de romperlo. Hablamos de la desgana, que es como el pantano que se tragó al caballo de Atreyu.
Y tomamos café en un club recién abierto en Madrid que es justo lo que nos hacía falta a los que nos fascina todo del grano al sorbo, ven a Monetagui Coffee Club.
Madrid es de oro en otoño, Madrid brilla como una hoguera y me gustaría hablarte del fuego. Quiero contarte hoy la historia de un brasero que arde sólo para que lo veamos arder.
Y quiero hablarte también de dos animales que sólo se conocen en el plato. Volvemos a O S A para disfrutar de su vocabulario, de su forma clara de ver el mundo y cocinarlo.
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